“Fue siempre un alma inocente y angelical, entró en la Congregación a los quince años, había conocido a nuestro Padre Fundador, quien a los once le dijo ya que sería religiosa, a menudo hablaba de él y le amaba mucho. Se distinguió por su trato sencillo y siempre amable, sana alegría y jovialidad; era obedientísima en las más menudas cosas y muy caritativa; asimismo tenía gran confianza en Dios y durante su enfermedad repetía muchas veces: “Nadie será capaz de quitarme la confianza en Dios”. Ella, con su entrega, impresionó a la pequeña Gracieta Cros… ¡Gracias por quien pasó dando testimonio de ti!
Isabel Aregall Soler
Nacimiento
10/02/1889
Aiguafreda (Barcelona. España)
Fallecimiento
11/07/1944
Aiguafreda (Barcelona. España)
